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19 abril 2011

El bisoñurso

Tengo dos sorpresitas para vosotros, asiduos lectores. 

Sopresa A (qué maño todo): Recientemente un buen amigo, antiguo poseedor de un blog, me comentó su intención de volver a escribir alguna cosilla de vez en cuando. Dado que mis ímprobos esfuerzos por sacar adelanté le bisoñuá han ido fructificando (como la mierda) y ya podemos decir que "funciona" (como quien lo dice de una vieja cuando consigue dar dos pasos), de vez en cuando amenizará los ratos libres de vuesas mercedes a través de esta plataforma.

En cristiano, que mi amigo Stephane (Estefan para sus amigos, que los tiene) va a compartir sus mierdas por aquí, pero como es un borracho y desde luego la constancia no es su fuerte (el suyo es Fort Bravo, el de playmobil), tampoco sé yo cuánto escribirá. Esto me ha llevado a pensar que, como yo escribo cuando me da la puta gana y alguno de vosotros puede que cierto día genere una mierda tan asquerosamente baja y rastrera como para aparecer aquí, me puede ayudar a rellenenar esos meses en los que no me apetece escribir nada. Lo que nos conduce a la segunda sorpresa.

Sorpresa B (que parece el nombre de alguna reina rara -Seresade-. Ya, yo también me pegaría) :De hecho hasta me estoy planteando un mini-concurso (porque soy totalmente consciente de que la gente al principio se anima pero luego se caga, así que mejor mini), en el cual me enviéis un texto analizando algo curioso (o no) de la realidad que os rodea, gracioso, por favor, no pajas mentales sobre lo eterno y lo humano, y las voy poniendo, hacemos una votación, y al que gane le pegamos.

¿Qué os parece?

No sé para qué coño os pregunto si aquí comentan los tres de siempre. Así que lo hacemos como sigue (además ahora vienen exámenes que la gente se tira mucho rato en la biblio y poco estudiando: perfecto caldo de cultivo, sólo parangonable a la madre de la familia Trapp). Doy de plazo hasta el 25 de junio que es cuando empieza San Pedro, así que si el ganador es de Burgos pues nos vamos al río y le dejamos pensar que los fuegos artificiales son en su honor. 

Extensión: no os paséis pero tampoco un puto párrafo. Podéis poner fotos en tetas o de internet para ilustrar vuestras cosas, con comentarios por debajo y tó (a lo loco). Controlad lo de las faltas de ortografía y hacéos mamografías que lo recomendó Peranza Aguirre. Me lo mandáis en word al correo (arkan117@hotmail.com)

Insisto, el premio es una paliza, los que me paséis algo (si es que alguno lo hace) sabed que será publicado con o sin vuestra venia. No modificaré nada, aquí no soy juez. El 25 de junio acaba el plazo, se dejarán unos días para que me mame yo en San Pedros y para que dé tiempo a leer las gilipolleces de los que las hayan entregado a últimas, y pondré un chisme para votar que estará activo un tiempo. NO VALE VOTARSE A SÍ MISMO MÁS DE 10 VECES. Putas.

Y como todo esto tiene que tener un nombre y "concurso" es una puta bazofia, lo llamaremos Bisoñurso. 

He dicho. Ahora a escribir putas, que me ha llamado Antonio Gala y dice que sos gana fijo.

 
No le dejeis ganar. Él no lo haría.

18 abril 2011

Vaya Miel-da

¡Que ya vaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

 Que ya se que hace mucho que no actualizo, que ya. Pesaos. Ya. Que es que para generar nuevas opiniones de mierda tengo que salir out there y ver lo que se cuece en las calles de Filadelfia. De momento, últimamente le he dado alguna que otra vuelta mental al tema de la gigantomastia, la enfermedad de las tetas enormes, a raíz de descubrir que nuestra querida Punky Brewster sufrió por ello. Su novio no. Aunque también os digo que si se peca tanto por defecto que como por exceso en el tema de las bubbies (que son las nuevas tetas) nunca es bonito. Puede ser curioso, interesante, científicamente atrayente, pero no bonito. 


Luego como hay gente para todo mi opinión no resulta ubniversal, pero vamos, que en el tema tetil, las medianas triunfan. Y esto, que parece una verdad universal y un tema como un poco chorra como para empezar un post después de semanas sin escribir, es lo único que estaba pensando. La jodida Punky Brewster. Negro. Joooder. 

El hecho de que sus voluminosas amigas me animen a escribir me lleva a plantearme si no existirá algún tipo de asociación neuronal en mi cerebro que diga que si veo tetas grandes debo avisar al mundo. Creo, de hecho, que tal conexión cerebral se da en todas las cabezas masculinas y en algunas femeninas. Se nos preparó para alertar al mundo, como de los incendios o cuando vemos a alguien comerse un moco.Y es que, amigos, a quién no le gusta oir un buen día, sin esperárselo, la mágica expresión "¡Ahí va que tetas tiene esa!"

This is what I'm talking about

Y a eso dedico mi tiempo. El otro día, para entretenerme, salí un rato de fiesta por Burgos. En un momento dado, y tras disfrutar de unos cachis en una terraza (porque no hacía frío. No. Claaaro que no), alguiwn pensó que sería muy cool ir a cierto bar, llamado La Miel. Como se dice mucho a la salida del sobredicho local, es una Miel-da (la gente es muy de repetir los chistes que creen graciosos hasta el exaltación enfermiza, el este chascarrillo en cuestión parecía un himno o algo así; esque no paraban, los pavos). Pero al estar todos un poquito desfasés (se pronuncia como demodé) pues no hubo mucha capacidad de resistencia, y allá que fuimos. 

Para que comprobéis la disparidad de opiniones que generó el paso por La Miel(-da) voy a hacer uso de nuestra estimada representación gráfica de conceptos, séase, os lo pongo en fotos:

Mis amigos veían y sentían esto:





 
Básicamente el tipo de fiesta a la que estos señores iban.


Yo cuando dijeron de ir alli lo primero que pensé fue en la masa y lo voluble que es determinado tipo de situaciones.

Una vez entramos, me vinieron algunas cosicas más a la mente: 




 





Todo resumible en una única sensación:


Vamos, típico bar puto-agobio-y-caro-que-te-cagas en el que para llegar al fondo has tocado y sido tocado en muchos sitios, queriendo o sin querer, para que cuando llegas al sitio donde estás tus amigos no pares de dejar pasar a más gente (nadie sabe dónde irán) o tengas alguien justo detrás que le dé por bailar cierta canción. Es decir, que te clava su espalda pero también su culo, y eso es muy muy incómodo. De primeras intentas mirar no vaya a ser una chica, pero no nos engañemos, eso no pasa y si pasa es que tienen problemas serios. Los que hacen esto son los tíos feos y los gañanes. Os odio madafackas.

Salimos de allí pitando y siendo tocados otro poco más. A la salida más gente coreaba la famosa gracieta: "¡este bar es una Miel-da!" . Fueron 10 minutos, pero pasaron como 10 minutos de miel-da.

Me piro que no veáis la que he liado para juntar todas las fotos. Parece una tontería pero tienen su pauta y su lógica.

¡Salute!
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